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El IDPYBA realiza un trabajo constante por el bienestar de búhos y lechuzas de Bogotá

Por: comunicaciones
Publicado el: Septiembre 2020
En los últimos 5 meses, los profesionales del Centro de Fauna Silvestre han atendido 33 individuos pertenecientes a tres especies diferentes: el Búho Orejudo o Asio Stygius, el Búho Listado o Pseudoscops clamator y el Currucutú Común o Megascops choliba

Bogotá D.C., septiembre de 2020. En el Centro de Fauna Silvestre del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal - IDPYBA se realiza un arduo trabajo para recuperar la salud y bienestar de búhos y lechuzas que habitan en la ciudad y que sufren accidentes o son encontrados por la ciudadanía.

Actualmente en el centro se encuentran en proceso de rehabilitación cerca de 24 búhos nativos de la Sabana de tres especies diferentes: el Búho Orejudo o Asio Stygius, el Búho Listado o Pseudoscops clamator y el Currucutú Común o Megascops choliba, estos viven en los humedales o en los bosques de los cerros orientales y hacen parte de la fauna silvestre de Bogotá.

Durante los últimos cinco meses han ingresado 33 individuos pertenecientes a estas tres especies y se ha logrado realizar la recuperación de 17 de ellos, los cuales han sido puestos a disposición de la Secretaría Distrital de Ambiente para su posterior liberación en zonas identificadas y dispuestas por esta entidad, luego del concepto positivo por parte del equipo de médicos veterinarios y zootecnistas del IDPYBA.

Estos animales no llegan al Centro de Fauna Silvestre por tráfico ilegal sino por accidentes con edificios o vehículos, lesiones en extremidades o por solicitudes de la ciudadanía. Esta última causa es muy frecuente, ya que los ciudadanos desconocen sus hábitos o conductas reproductivas y piensan que están en peligro cuando los encuentran en las bases de los árboles o en el suelo donde anidan, lo que hace que se reciban neonatos en perfectas condiciones que son separados de sus padres afectándoles en cierta medida el desarrollo de habilidades que necesitan aprender como las aves rapaces que son.

Por otro lado, los animales que llegan por lesiones o fracturas de extremidades conllevan largos procesos de convalecencia debido al cuidado que se debe tener en la recuperación tanto de su salud como de sus plumas para evitar que se afecten por la constante manipulación durante el tratamiento. Este cuidado es determinante porque su plumaje es clave para su vida cotidiana y para mantener un vuelo óptimo.

Los tratamientos médicos pueden durar aproximadamente 15 días, según la lesión, y luego deben pasar al proceso de rehabilitación en el que se trabaja para recuperar reflejos y la musculación de alas y tórax para que tengan un buen desempeño en el aire. Cuando el tratamiento no es por lesiones, el proceso de recuperación es más rápido y pueden tardarse entre 8 y 10 días en completar el proceso para volver a su hábitat natural.

“Es importante que la ciudadanía comprenda que estos animales son nativos del territorio distrital y que sus comportamientos reproductivos son pasajeros. No es necesario atacarlos o retirarlos de su entorno natural, ya que son miembros del ecosistema de la ciudad,” indica Oscar Ostos, zootecnista del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal.

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